¿POR QUÉ LA NASA ELIGE DIOSES GRIEGOS COMO NOMBRES PARA SUS MISIONES?


Con el festejo de los 50 años de la llegada a la Luna y con la reciente noticia del plan de regresar a ella a cargo del programa Artemisa, parecía una opción obvia para casi todos. Pero, ¿de dónde vino el nombre del programa Apolo en primer lugar?, ¿por qué la NASA elige dioses griegos como nombres? 

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¿TRADICIÓN, SIMBOLISMO MITOLÓGICO O UN SONIDO GENIAL?

«Los nombres dados a los proyectos y programas de vuelos espaciales no se originan de una sola fuente o método», escribieron Helen Wells, Susan Whiteley y Carrie Karegeannes en el prefacio de su libro de 1976, Orígenes de los nombres de la NASA

Sin embargo, Apolo y Mercurio específicamente fueron la creación de un hombre: Abe Silverstein. Formado como ingeniero mecánico, terminó trabajando dos décadas en el Comité Asesor Nacional para Aeronáutica (NACA) mejorando aviones y aviones, diseñando túneles de viento y sistemas de combustible, entre otras cosas. 

Luego, en 1958, cuando NACA se convirtió básicamente en NASA , ayudó a liderar la transformación y emergió como el director de desarrollo de vuelos espaciales de la agencia estadounidense.

NASA elige dioses griegos

La foto de 1931 de arriba muestra los hangares originales de NACA en el Laboratorio Aeronáutico Langley Memorial en Hampton, Virginia, ahora el Centro de Investigación Langley de la NASA. Foto: NASA.

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¿CUÁNTAS MISIONES HAN LLEGADO A LA LUNA?

El propio Silverstein relató que, todo surgió a  principios de 1960, justo después de dos acontecimientos: uno, la elección de nombre para el programa Mercurio (el primer programa espacial tripulado estadounidense) y dos, que Wernher von Braun –– uno de los más importantes diseñadores de cohetes del siglo XX –– escogiera a otro dios griego para nombrar a los cohetes Saturno, los cuales se usarían en el, aun sin nombre, programa Apolo.

RECORDANDO A UN DIOS GRIEGO

Silverstein recordó que en la escuela había estudiado sobre un dios que montaba un carro tirado por caballos alados. Algo lo suficientemente apropiado para los objetivos del programa propuesto e incentivado por el entonces presidente, John F. Kennedy, en el año de 1960:

“HEMOS DECIDIDO IR A LA LUNA. HEMOS DECIDIDO IR A LA LUNA EN ESTA DÉCADA, Y TAMBIÉN AFRONTAR LOS OTROS DESAFÍOS, NO PORQUE SEAN FÁCILES, SINO PORQUE SON DIFÍCILES, PORQUE ESTA META SERVIRÁ PARA ORGANIZAR Y MEDIR LO MEJOR DE NUESTRAS ENERGÍAS Y APTITUDES, PORQUE ES UN DESAFÍO QUE ESTAMOS DISPUESTOS A ACEPTAR, QUE NO ESTAMOS DISPUESTOS A POSPONER[…]”

Abe Silverstein (1908-2001) Foto: NASA

Con la opción en la mente y considerando que una de las habilidades de Apolo era como arquero a grandes distancias, se propuso comentarlo con una serie de colegas durante una comida de trabajo en un pequeño restaurante cerca de Dolley Madison House en Washington DC.

Fue así como en medio de la comida, Silverstein expresó:

 “TENDRÍA QUE SER UN NOMBRE QUE SE DESTAQUÉ EN LA MENTE DE LAS PERSONAS. ALGO ASÍ COMO APOLO, POR EJEMPLO. NO ESTOY DICIENDO QUE HAYA QUE PONER ESTE NOMBRE, PERO TIENE QUE SER ALGO ASÍ”.

Después de que el nombre quedará en la mente de todos al terminar la comida el resto ya es historia…Ahora sabemos que la NASA elige dioses griegos por motivos no forzados. Habrá que esperar qué sigue después de Artemisa.

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por: MUY INTERESANTE Fecha: 18 de Julio de 2019


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